La flor de sal

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Flor de Sal.- Zaguan24
Flor de Sal.- Zaguan24

La flor de sal es un buen ejemplo de este tipo de producción, en el que seres humanos y naturaleza ganan y se necesitan de forma mutua. Este tipo de sal, muy apreciada por sus propiedades y su capacidad de potenciar el sabor de los alimentos, se produce, principalmente, en los Parques Naturales de Cabo de Gata Nijar (Almería), las Lagunas de la Mata y Torrevieja, las Salinas de Santa Pola (Alicante), Bahía de Cádiz, de ses Salines d’Eivissa (Baleares), de Camargue (Francia) e Isla Cristina (Huelva).

Estos espacios naturales protegidos reúnen una serie de características únicas de las que la flor de sal se beneficia. Jaime Crespo, portavoz de la empresa Unión Salinera, explica que solo se produce en algunos días de verano, cuando la gran diferencia de temperatura de la salmuera crea unas láminas de cristales que flotan y se recogen de forma manual al amanecer, antes de que el viento las hunda.

Cuando la capa flotante de la sal cristalizada en la superficie del agua, formada exclusivamente por la acción del viento y del sol, se recolecta manualmente y sin lavar ni adicionar ningún ingrediente, se denomina Flor de Sal, cuya singularidad es su valor tradicional y calidad natural puesto que se recoge a primeras horas de la mañana y al atardecer. Se trata de una sal muy ligera, que pesa poco y que se considera un producto de alta calidad muy apreciada por los grandes gourmets. Es única al contener menos sodio pero más calcio, hierro, flúor, magnesio y yodo, lo que la hace muy beneficiosa para la salud y para mantener el equilibrio natural del cuerpo humano.

La flor de sal contiene importantes cantidades de sales cálcicas y magnésicas, consideradas beneficiosas para el organismo. También se distingue por su sabor, debido a la formación en la superficie de la salmuera, donde se encuentra en profusión un micro alga de color rosado denominada Dunaliella Salina.

Por ello, el color original de la flor de sal es rosáceo, aunque tras un proceso de secado natural toma su tonalidad blanca final. Aquí es donde los flamencos entran en esta peculiar historia. El color original de estas aves no es el rosa, sino el blanco, pero al estar en contacto con el agua, se nutre del mismo micro alga de las salinas, que tiñen sus plumas.

Tras su recogida manual, la flor de sal se introduce en grandes sacas micro perforadas a la intemperie para que el sol y el viento la sequen durante un año. La preocupación medioambiental pasa por todas las fases del producto, incluso en su envase, que suele ser de cartón reciclable.

Los granos de la flor de sal son crujientes y de tamaños irregulares, pero en general oscilan entre dos y cuatro milímetros. Su secado hace que no se humedezcan y no llevan ningún producto químico anti-apelmazante. Sales húmedas, con granos mucho más gruesos, no son por tanto flor de sal, aunque así traten de venderlo algunos fabricantes.

Los expertos en gastronomía aconsejan utilizar la flor de sal al final de la preparación del alimento, incluso en la propia mesa, y se recomienda en especial para ensaladas, carnes a la parrilla, pescados y verduras. También conviene utilizar menos cantidad que la sal normal, porque es más pura y se disuelve de forma fácil con los jugos del alimento o en la boca sin dificultad.

Nuestra Flor de Sal.

La flor de sal que comercializamos en Zaguan24, no es una flor de sal cualquiera.

El personal especializado del departamento de compras de Zaguan24 ha testeado, comparado y analizado decenas de productos, aparentemente iguales, y ha determinado que solo la flor de sal onubense Biomaris es la que se puede encuadrar como una delicatesen propia del nivel de productos que Zaguan24 tiene a vuestra disposición.

Os preguntareis porqué… Como dice un programa de TV de nuestra tierra, “La respuesta está en la historia”… Biomaris fue pionera en la introducción en la Península la Flor de Sal.

Mucho tiempo ha pasado desde que en mayo de 1954 Rita Milá presentara una instancia solicitando autorización para construir unas salinas marinas en las marismas de su propiedad en la localidad onubense de Isla Cristina, con una producción estimada de 50 toneladas anuales destinadas a la exportación, casi en su totalidad a Alemania. Así se pusieron en marcha y en 1957 se ampliaron, aumentando la producción otras 50 toneladas.

El que era el encargado de las salinas, Manuel Gómez, se convirtió en 1985 en propietario de las mismas, que siguió explotando hasta el año 2003, cuando tuvo que abandonar la actividad por enfermedad. Tras un año sin funcionar, su hija, Manuela Gómez, creó una empresa familiar y en 2005 comenzó a recolectar y poner en valor la Flor de Sal y las Escamas de Sal, comenzando con 2.000 y 500 kilos anuales, respectivamente.

Tanto por la calidad del producto como por la dilatada experiencia en su producción Biomaris puede considerarse como una de las mejores… Y siendo así, como no tenerla en nuestra tienda online para todos vosotros!!

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